martes, 11 de febrero de 2014

Esquí de travesía 3 Material Técnico

MATERIAL TECNICO

Para poder realizar esta actividad y meternos a la montaña invernal , necesitaremos material propio de esquí, y material de montaña invernal, además del de seguridad.

  • Material de Esquí. 
Tablas, fijaciones, botas, bastones, pieles de foca y cuchillas. 
  • Material de montaña.
Crampones, mochila, piolet, cordinos, casco,  algún mosquetón (dependerá de las necesidades de la travesía).

  • Material de seguridad.

Pala de nieve, ARVA (Aparato de Rescate para Victimas de Avalanchas) , sonda de aludes, aperos para camilla  de circunstancias, emisora de radio y teléfono móvil. Como novedad mochila con airbag , utilizada en caso de alud.

Para elegir el material de esquí primero tendremos que saber que estilo y técnica utilizaremos, alpino, telemark, nórdico, o snowboard.

Conocer perfectamente nuestro nivel técnico de esquí, estilo, actitud personal, estatura y peso, (tener en cuenta que siempre iremos con una mochila con bastante peso) y necesitaremos más flotabilidad.

 Cual será nuestra dedicación, competición, travesía pura, ascensos y descensos de un día con poco peso. Es importante saber también  si la cota de nieve de donde partiremos normalmente está muy alta (tendremos que cargarlos en la mochila), hacemos mucho mas tiempo de ascenso que descenso y lo mas importante el tipo de nieve que tenemos en la zona habitual de travesías, polvo, primavera, dura.
De esta forma podremos hacer una valoración del tipo de material  que nos interesa.

  • Tablas

Las tablas de esquí para fuera de pista tienen que ser manejables, poco pesadas, anchas para flotar, flexibles y de cotas adaptadas al tipo de nieve que vayamos a esquiar habitualmente.

Será corta y manejable, normalmente la longitud se corresponde con la altura del esquiador, con el fin de poder manejarla con facilidad en diferentes terrenos.

 Poco pesada ya que tendremos que ascender desplazando los esquís muchas horas y además en las aproximaciones las tendremos que llevar en la mochila, tened en cuenta que el setenta y cinco por ciento del tiempo que dure la ruta estaremos subiendo.

 Las cotas las elegiremos en función del tipo de nieve, si es nieve polvo habitualmente elegiremos cotas mas anchas para flotar mas , si son nieves mas duras cotas menos curvadas con el fin de que tengamos mas agarre lateral en las diagonales de ascenso y descenso en nieves más duras.

En cuanto a dureza, en nieves duras necesitaremos una tabla más rígida, de lo contrario bajaremos con muchas vibraciones en la espátula, perdiendo toma de cantos.  En nieves polvo serán menos duras con el fin de que se deformen con facilidad y nos faciliten los giros.

 Recordad que la espátula más ancha nos facilita la entrada en la curva, el patín más estrecho hace un cambio de cantos más rápido y la cola más estrecha una salida más lenta de la curva lo que nos invitará a derrapar o más ancha a conducir el final del viraje.
 Normalmente las espátulas son un poco más altas y curvadas para facilitar la progresión en nieves profundas, algunas llevan un orificio en la espátula y en la cola para poder auxiliarnos en caso de necesidad (haciendo una camilla de circunstancia). También es importante que sean de colores llamativos para facilitar su localización en caso de perdida o para señalizar un punto en caso de necesitar auxilio.

Para poder decidirte es recomendable que te informe tu profesor o algún esquiador de montaña experimentado, o bien tener muy claro todo lo expuesto anteriormente. 

  • Fijaciones. 
La fijación es el medio de conexión y de desconexión de la bota con la tabla, el mecanismo que recibirá las órdenes para poder conducir los esquís por lo tanto tiene que sujetarnos firmemente al esquí. También nos dará la seguridad de que en caso de caída permita liberar a la bota y salte el esquí con el fin de evitar una lesión, en el caso de ser alpinos de travesía.  En los de Telemark y backcountry la unión se hace en la puntera solamente al llevar el talón libre y estas en caso de caída no nos liberarán el esquí de la bota.

 La mayoría de fijaciones se pueden regular en longitud, con el fin de que se puedan adaptar diferentes números de botas, aunque hay algunas que se instalan solamente para la bota que vayamos a utilizar imposibilitando otra opción.

Hay otro punto de regulación, tanto en la puntera como en la talonera, para que salte bajo una determinada presión en caso de caída. Es muy importante que esta tensión esté bien regulada en función del peso del esquiador, nivel de esquí o de la fuerza que este sea capaz de transmitir al sistema. Si es muy floja cuando le transmito presión saltará con facilidad y si está muy dura en caso de caída no saltará pudiendo producir una lesión. Es recomendable que la dureza de los muelles de tensión sea ajustada antes de la primera salida.

El sistema de seguridad es lo más importante a la hora de elegir una fijación, es difícil encontrar una que pese poco, tenga alzas y que sea muy segura, tendremos que sacrificar una opción por otra.


También es importante que la fijación tenga el cambio de función de ascenso descenso sin tener que quitarnos el esquí (en los de alpino), en Telemark hay nuevas fijaciones que son especificas de montaña, permitiendo una mayor flexión en el ascenso modificando una palanquita en la puntera que recolocaremos en el descenso.

Deben tener unas alzas, para elevar el talón del pié cuando ascendemos,  nos permiten progresar mas cómodamente a medida que aumenta la inclinación de la pendiente.

La fijación de esquí de travesía es un tanto especial, en descenso tiene que comportarse como una de pista y en ascenso como una de esquí de fondo ( libre de talón) además de todos los ajustes de seguridad para que en caso de caída salte en cualquier posición.

Para las de travesía alpina existen dos tipos: Una integral de placa, más utilizada, (el modelo más vendido últimamente es el Diamir de la marca Frischi, aunque hay otras muchas marcas, algo pesada pero muy segura) y otra de dos puntos de ajuste (el modelo más vendido es el Tech de la marca Dynafit tlt, de solo 650 grs de peso) utilizada normalmente para la competición.  

Las fijaciones llevan una cinta para colocarla en la pierna, o en la misma bota, en caso de que salte el esquí no se irá montaña abajo (inconveniente, si tenemos una caída con vueltas nos puede golpear en la cabeza), algunos modelos de fijaciones se les pueden colocar frenos igual que los esquís de pista (si salta y no frena se irá pendiente abajo), cada una tiene ventajas e inconvenientes.

Para elegir deberás pensar en ligereza o seguridad, según el tipo de esquí alpinismo que vayas a realizar. 

CUCHILLAS

Las cuchillas son los crampones de los esquís. Se utilizan en caso de encontrar nieve dura, costras y también con hielo, en este último caso es mejor quitarse los esquís y continuar progresando calzándose los  crampones en las botas.
Cada modelo de fijación tiene su adaptable, normalmente no valen de una marca para otra. La colocamos entre la bota y la placa, de tal forma que cuando damos un paso se levanta y cuando apoyamos el pie sobre la tabla se clava en la nieve. Con ellas puestas no podemos deslizar el esquí. Si llevamos las alzas puestas debéis tener en cuenta que conforme subimos la cuchilla se clavará menos y podremos resbalar. Para backcountry no hay, de momento , este tipo de crampón adaptable, teniendo en cuenta que esta modalidad no es tan exigente. 

PIELES DE FOCA

No os alarméis porque no son de lo que su nombre indica, son sintéticas.

Existen dos tipos: Syntex y Mohair.
La piel de foca es una tira de tejido adhesiva que colocamos en la suela del esquí para poder progresar en la nieve sin retroceder. Por la cara exterior esta compuesta de pelos inclinados a favor de la pendiente, de modo que permiten el deslizamiento en sentido de la marcha pero no a contrapelo que agarrará y evitará que deslicemos hacia atrás.

Por la parte interior esta impregnada de una sustancia adhesiva que pegamos y despegamos a la suela con facilidad.

Las sintéticas son mejores para nieves transformadas (nieves duras) como contrapartida deslizan peor. Las de mohair son mejores para nieves frescas (recién caídas), su pelo es fino y su deslizamiento excelente pero no agarran tanto en nieves duras.

Hay pieles que tienen un tratamiento hidrófugo que será útil para evitar la formación de “zuecos”,  (nieve húmeda que se comprime en la suela y se congela impidiendo el agarre y el deslizamiento), en días con humedad alta o niebla. 

 Al colocarlas es muy recomendable que estén la suelas de los esquís secas para que no se despeguen, después de usarlas y antes de guardarlas debemos dejar que están bien secas.

Las pieles hay que adaptarlas al tipo de esquí que llevemos, principalmente por sus cotas, dándole la forma que tome la suela del esquí. Se pueden utilizar en todas las modalidades.

  • Bastones 
Los bastones los utilizaremos en el ascenso para impulsarnos y en el descenso para desencadenar los virajes. Para el esquí de montaña podremos utilizar tres tipos de bastones:

Telescópicos, esquí alpino y los de fondo.

 La longitud puede variar por comodidad pero  como referencia deben llegar hasta la mitad del húmero.

Los telescópicos(1) ,utilizados en treking, son algo pesados pero tienen la ventaja de  poder regular su longitud en las diagonales cuando vamos ascendiendo son recomendables para travesías clásicas de varios días.

Los bastones de esquí alpino (2) algo más pesados pero más resistentes, a cambio ofrecen un excelente apoyo, sobre todo en las bajadas.

Los de esquí de fondo  (3) los más ligeros aunque menos resistentes, la empuñadura es lisa o ergonómica, obligándonos a apoyarnos en la correa del bastón. La roseta inferior es excéntrica, lo cual nos facilita la clavada en pendientes inclinadas, la punta termina en pico permitiéndonos un buen agarre en nieves duras, son los mas utilizados en competición por su poco peso.

La roseta esta situada al final del bastón y su función es la de no permitir que  se introduzca el bastón en la nieve permitiendo un impulso eficaz y equilibrado, hay varios tipos utilizando las mas grandes se utilizan  en nieves polvo o con poca consistencia.
   
  • Las  botas

Las botas son un tanto especiales, la carcasa es de plástico con cierres de ganchos, en el interior lleva un botín forrado y aislante con cordoneras para ajustarlas correctamente y no se mueva el pié en su interior, (ya que nos produciría rozaduras cuando vamos andando), la suela de goma vibram para poder andar con seguridad cuando no calcemos los esquís.

El dilema de este tipo de bota es: Si quiero ir cómodo en la subida (bota ligera y flexible) perderé prestaciones en la bajada, ó voy algo incomodo en las subidas (bota pesada y más rígida) y bajaré con mucho más control. A la hora de elegirla debemos valorar nuestro nivel de esquí, si es alto podré llevar una mas flexible y menos pesada y si es más bajo es preferible unas que me den mas seguridad en las bajadas.

Existen numerosos modelos y precios, pero hasta la fecha no se ha conseguido la bota que termine con este handicap.


Para decidirte tienes que valorar tu preparación física, nivel de esquí, y que tipo de travesías  realizarás. Piensa también que cuando hacemos esquí de travesía el setenta y cinco por ciento del tiempo estarás subiendo.